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    Los ocho peldaños de Patanjali: el Ashtanga Yoga

    Los Yoga Sutras de Patanjali, compilados hacia el siglo II a.C., describen el camino del yoga en ocho aspectos o «anga». Un mapa que sigue vigente dos mil años después.

    E

    Emilio

    8 marzo 2025

    Los ocho peldaños de Patanjali: el Ashtanga Yoga

    Los Yoga Sutras de Patanjali son un compendio de 196 aforismos que sistematizan la filosofía del yoga. Se estima que fueron compilados entre los siglos II a.C. y II d.C. El texto no es un manual de posturas, sino una guía para el cultivo de la mente y el reconocimiento de la naturaleza verdadera del ser.

    Patanjali define el yoga en el segundo sutra: «Yogaś-citta-vṛtti-nirodhaḥ» —el yoga es la cesación de las fluctuaciones de la mente—. A partir de esta definición, expone el camino en ocho aspectos, conocido como Ashtanga (ashta = ocho, anga = peldaños o miembros).

    Los dos primeros peldaños son los yamas y los niyamas: principios éticos que regulan nuestra relación con los demás (ahimsa o no violencia, satya o veracidad, asteya o no robar, brahmacharya o moderación, aparigraha o no posesividad) y con nosotros mismos (saucha o purificación, santosha o contentamiento, tapas o disciplina, svadhyaya o autoestudio, ishvara pranidhana o entrega).

    El tercer y cuarto peldaño son asana (la postura) y pranayama (la regulación de la respiración). Patanjali dedica apenas tres sutras a la postura, definiéndola como «firme y cómoda». El quinto es pratyahara, el retiro de los sentidos hacia el interior. Los tres últimos —dharana (concentración), dhyana (meditación) y samadhi (absorción)— conformen lo que se conoce como samyama, el corazón meditativo del yoga.

    Lo notable de este sistema es su progresión: no se salta de la postura a la iluminación. Patanjali sitúa la ética antes que la postura, y la postura antes que la meditación. Es un camino que comienza en cómo vivimos y se relaciona con todo lo demás. En nuestra práctica de Hatha Yoga, estos ocho peldaños no se recorren de forma lineal sino que se entrelazan, presentes en cada clase, en cada respiración.

    «Lo demás está en ti.»

    — Emilio

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